Viernes,
07 de diciembre de 2012

Al fin llegamos a la escuela, la profesora nos
comunico que se incorporaría el niño que faltaba, explico que por motivos de
salud no había podido iniciar. Fue en ese momento cuando toco la puerta de
salón, buenos días dijo un niño asomando
su cara y sonriendo con entusiasmo. En
ese instante y desde mi puesto logre
verlo y sentí que mi corazón latía fuertemente, dijo la profesora niños les
presento a Diego, su nuevo compañero. No
lo podíamos creer ni María ni yo, este es el niño que habíamos conocido
hacía unos meses y que nada más verlo me
hacía sentir un extraño cosquilleo en el estomago, no sé que me pasaba era algo
raro que no lograba entender. Diego se sentó
cerca de mí, me pico el ojo y yo
me sentí colorada y no sabía qué hacer,
las piernas me templaban y no sabía para donde mirar.
Ufffffff que día el de hoy, creo que ya me voy a
descansar.
Adiós
querido diario.

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